“Del mismo modo que una planta con hojas verdes se convierte en una flor y una fruta, los seres humanos evolucionan de igual manera que una especie de flor a partir de la sensibilidad el alma, la intelectualidad y la consciencia que se oponen a la divinidad que desciende de loambiente_sixay_cathrinorigin2_21 alto.”

R.Steiner

En antroposofía, los colores se asignan a determinadas fases de la vida. Johann Wolfgang von Goethe se refirió a ellos en sus investigaciones y conclusiones sobre el color como principal logro en su vida y siendo para Rudolf Steiner base de su trabajo.

A una edad muy joven (0-7), los seres humanos son más sensibles y receptivos que años más tarde. Se recomienda en esta etapa de la vida, independientemente del sexo de los niños, el color rojo cálido y apagado, violeta o rosa. Estos colores representan la espiritualidad natural de los niños y simbolizan una sensación de seguridad.

Más tarde, cuando comienza la escuela, los tonos amarillos, verdes y azul son la mejor opción para preparar a los niños ante las novedades y fomentar su capacidad de comunicación y aprendizaje.

Los niños que pasan por la pubertad prefieren los colores fuertes como el rosa, naranja y verde hierba, así como todos los colores de neón.

Cuanto más mayores nos hacemos nuestros colores preferidos son más sutiles y sofisticados: verde pastel, beige o tonos grises cálidos.

Los colores aportan un apoyo específico en las diferentes etapas de la vida dependiendo del carácter propio. Confía en tu instinto ya sea para tomar una decisión individual o buscar a un experto para ayudarle con este proceso cuando la selección de colores, por ejemplo, para las reformas.